Apuestas sin dinero en 2026: cómo se mira de verdad una oferta de bienvenida
Hay una frase que se repite en cada pantalla de registro de una casa de apuestas española: «dinero gratis», «sin riesgo», «100 % hasta 200 €». Es la clase de promesa que invita a no mirar letra pequeña. Y la letra pequeña, en este mercado, es el documento entero. Una freebet no es dinero en el bolsillo del apostante: es un saldo aparte, con caducidad, que en una combinada ganadora devuelve solo la ganancia neta y se queda en cero. Un bono del 100 % exige moverlo varias veces a cuotas mínimas antes de poder retirarlo, y cada rollover está calculado para que la casa cobre su margen mientras el saldo promocional se convierte, poco a poco, en dinero condicionadot. El objetivo es que el lector deje de leer lo que las casas quieren que lea y empiece a leer las condiciones.

Datos y ofertas verificados a 29 de octubre de 2026 y contrastados con el Registro General de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ).
Qué significa hoy «apostar sin dinero» y qué no
«Apuestas sin dinero» es la manera que tiene un buscador español de nombrar tres cosas distintas que los operadores llaman casi igual: una freebet, un bono de bienvenida y una devolución. La confusión no es accidental: compartir palabra confunde al lector y mete las tres ofertas en el mismo saco. Separarlas cuesta diez segundos y cambia todo el cálculo.
Una freebet es un saldo promocional que la casa abona en una cuenta aparte, normalmente tras un primer depósito, una primera apuesta o un registro verificado. Se usa para colocar una apuesta; si la apuesta gana, el apostante recibe las ganancias netas (cuota menos uno, multiplicado por el importe), pero no recupera el valor de la freebet. El saldo vuelve a cero. Caduca en pocos días — siete es la cifra más repetida en los términos españoles — y no se puede retirar como tal.
Un bono de bienvenida, en el sentido estricto, multiplica un depósito: la casa iguala un porcentaje, hasta un tope, y abona esa cantidad como saldo de bono. Ese saldo no es retirable directamente. Antes de poder sacarlo hay que apostarlo un número de veces a una cuota mínima, en un plazo determinado, sobre mercados autorizados por la casa. A eso se le llama rollover o requisito de apuesta, y es donde la matemática de la oferta se decide.
Una devolución es otra cosa: si la primera apuesta pierde, la casa devuelve el importe en forma de freebet (no en metálico). Publicitariamente se presenta como «apuesta sin riesgo», aunque el riesgo sigue existiendo — se llama a no perder — y la devolución es otra freebet, con sus mismas condiciones. Una devolución en dinero, no en freebet, es mucho más rara en el mercado español actual.
Lo que ninguna de las tres es: dinero sin condiciones. La expresión «sin dinero» describe el momento en que la casa pone algo en tu cuenta sin que tú lo hayas depositado, no el resultado neto del proceso. Un bono puede terminar costando más de lo que devuelve, si se aceptan todas las condiciones sin mirarlas. Una freebet siempre vale menos que su importe nominal, porque la cuota y el margen del mercado se quedan una parte.
Incentivos de bienvenida: qué hay realmente en juego
Tipos de oferta que aparecen en las casas con licencia DGOJ
El escaparate español de las casas con licencia general «Apuestas» y licencia singular «Apuestas deportivas de contrapartida» muestra, a 29 de octubre de 2026, cinco formas mayoritarias de incentivo de bienvenida. Tres entregan saldo y dos devuelven algo tras una pérdida.
El formato más común sigue siendo el bono que duplica el primer depósito, total o parcialmente, hasta un tope que suele situarse entre 100 € y 200 €. Una casa lo presenta como 200 € gratis y lo desglosa como un 100 % extra sobre lo depositado, con un segundo depósito que repite el mecanismo. Otra lo reparte a partes iguales entre apuestas deportivas y casino, hasta un total de 200 €. Una tercera lo bifurca en dos tramos: una mitad como bono y una freebet asociada al primer pronóstico. Cada versión es la misma idea con distinto disfraz: el saldo de bono entra con un rollover, y ese rollover es el verdadero asunto.
La segunda forma es el reembolso en freebet si la primera pierde. Aquí la casa no da nada por adelantado; promete devolver, hasta un tope, lo apostado en la primera jugada, siempre que pierda. El tope habitual está entre 100 € y 150 €, y la devolución llega como saldo de freebet, no como dinero.
Una tercera, más rara, es el bono «sin depósito»: la casa entrega saldo o freebet por el simple hecho de verificar la cuenta, sin pedir un ingreso previo. Importe bajo — 10 €, 30 € — y rollover alto, porque a la casa le sale caro regalar algo sin compromiso.
Una cuarta es la elección entre freebets y bono de depósito: el nuevo usuario decide, dentro de los términos, qué prefiere. La quinta es el paquete con depósito + freebet, donde una parte entra como bono sujeto a rollover y otra como freebet con caducidad propia.
A estos cinco formatos hay que sumar las promociones a clientes ya registrados, que se regalan con códigos en el perfil, devoluciones parciales, porcentajes sobre lo apostado y dinero acumulado por fidelidad. No son bienvenidas pero pesan en la vida diaria del apostante.
Lo que el marketing suele esconder
Hay tres números que aparecen en letra pequeña y que valen más que el titular. El primero es la cuota mínima de las apuestas que cuentan para el rollover. Si el rollover exige cuota 1,50, una combinada con tres selecciones a 1,20 cada una — cuyo producto supera 1,50 — puede no contar, según la casa; otras cuentan cualquier apuesta con cuota final superior al umbral. El segundo es el plazo. Setenta y dos horas o siete días es la horquilla habitual; si no se cumple, el saldo de bono y las ganancias asociadas suelen quedar anulados. El tercero es qué mercados excluyen las condiciones. Algunas casas dejan fuera las apuestas de sistema, otras las combinadas, otras las cuotas muy cortas en mercados de goles o de sets.
Hay un cuarto número que también aparece, aunque menos publicitado: el tope de ganancia convertida desde el saldo de bono. Algunas casas limitan las ganancias extraíbles a un múltiplo del bono recibido. Si el multiplicador es cinco y el bono fue 100 €, la cantidad máxima que termina en dinero retirable es 500 €, incluso si el rollover se completa y las cuotas eran largas.
La freebet explicada con números
La freebet merece su propio párrafo porque su mecánica es contraintuitiva. Un apostante recibe una freebet de 10 €. Decide jugarla a cuota 1,90. Si gana, recibe 10 € × (1,90 − 1) = 9 €. Si pierde, recibe 0 €. La freebet misma, en ambos casos, no vuelve. Una apuesta equivalente con dinero propio, a la misma cuota, devolvería 19 €: los 10 € del stake más 9 € de beneficio. La diferencia entre 9 € y 19 € es lo que cuesta usar saldo promocional en lugar de saldo real.
La otra cara es la cuota. Una freebet jugada a cuota 2,50 sobre 10 € devuelve 15 € netos si gana, frente a los 25 € que devolvería una apuesta de saldo. La freebet, cuanto más alta la cuota, más se acerca en valor absoluto a una apuesta de dinero real, pero la casa también asume más riesgo y, en mercados con margen alto, las cuotas largas son las que más margen llevan dentro.
Sobre una cuota 1,90 — un mercado de dos salidas con margen del libro—, el valor esperado de una freebet de 10 € es: probabilidad real de cada lado 50 %, payout share 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) = 0,9524, margen 4,76 %. Para el apostante el valor esperado es 10 € × (1,90 − 1) ÷ 1,90 × 0,9524 = 4,52 €, es decir, alrededor del 45 % del nominal. La horquilla razonable para una freebet sin stake devuelto sobre mercados de dos resultados equilibrados se mueve entre el 40 % y el 55 % del importe recibido, según el margen real del mercado y la cuota elegida. Sobre mercados de tres resultados con márgenes mayores, el porcentaje cae; sobre combinadas largas, depende casi por completo del acierto. Lo que nunca vale una freebet es su importe nominal, y eso es lo primero que conviene aceptar al evaluarla.
Los criterios que separan una buena oferta de un anuncio vacío
Por qué un Top-10 no se ordena por el importe del bono
Ordenar casas por el importe anunciado del bono es el error más común al comparar bienvenidas. Tres razones lo explican.
La primera es que el bono es saldo promocional, no dinero: su valor real depende del rollover, de la cuota mínima, del plazo y del tope de ganancia. Un 200 % extra sin rollover legible puede terminar peor que un 100 % con rollover 6 a cuota 1,50 en 30 días. La segunda razón es que la freebet asociada a una bienvenida tiene un valor esperado menor que su nominal, y mezclar ambas cosas en una suma única distorsiona la comparación. La tercera razón es que cada casa aplica el rollover a mercados distintos y permite sistemas distintos: una casa deja contar combinadas largas, otra las excluye; una casa deja freebets de saldo parcial, otra no.
El criterio de orden, cuando se aplica con honestidad, pondera tres ejes: el valor esperado del incentivo una vez descontado el coste de cumplir sus condiciones, la variedad de mercados y deportes que cuentan para liberar el saldo, y la coherencia entre la oferta de bienvenida y el resto de promociones disponibles para clientes existentes.
Criterios prácticos al comparar casas
Antes de quedarse con una oferta, vale la pena hacerse cinco preguntas, y en este orden. ¿Qué tipo de incentivo es — freebet, bono, devolución, sin depósito? ¿Cuál es el rollover si hay bono, y a qué cuota mínima cuenta? ¿Cuál es la ventana temporal para cumplirlo? ¿Qué mercados están excluidos del rollover? ¿Existe tope sobre las ganancias convertidas?
Si la respuesta a la primera pregunta es «devolución en freebet», el lector debe entender que la casa no entrega nada por adelantado y que la promesa se ejecuta solo si pierde. Si la respuesta a la segunda es «rollover alto a cuota baja», el coste implícito es mayor. Si la respuesta a la tercera es «siete días», la presión por apostar deprisa también lo es. Las cinco preguntas filtran el marketing y dejan al lector con lo que la casa efectivamente entrega.
Panorámica de las diez casas con licencia DGOJ revisadas
| Casa | Licencia DGOJ y titular | Qué dicen sus propios términos sobre el incentivo de bienvenida |
|---|---|---|
| Casino Gran Madrid | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ESGAMING, SAU | No publica una oferta de bienvenida deportiva diferenciada; opera con arreglo a la Ley 13/2011 y exige mayoría de edad |
| DAZN Bet | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular DZBT Deportes, S.A. | Bono deportivo para nuevos usuarios: depósito mínimo 5 €, primera apuesta de 5 € a cuota 1,50; freebet equivalente a la apuesta inicial, con tope de 200 €, caducidad de 7 días y ganancias retirables |
| Casumo | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular CASUMO SPAIN, PLC | Ficha de app con declaración de licencia DGOJ, sin importe concreto de bono deportivo publicado en la ficha |
| Versus | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular VERSUS ONLINE, SA | App con verificación de mayoría de edad; sin importe concreto de bono deportivo publicado en la ficha |
| William Hill | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular WHG Ceuta, S.A. | Reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta con dinero real pierde; disponible solo para nuevos usuarios elegibles |
| Sportium | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular SPORTIUM APUESTAS DIGITAL, SA | Oferta de hasta 200 €: duplica el primer depósito y repite el esquema con un segundo depósito; freebets con caducidad de 7 días y saldo no retirable |
| Jokerbet | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular VERAMATIC ONLINE, SA | Bono del 200 % extra sobre el saldo y bono de 30 € sin depósito por registrarse, con rollover publicado parcialmente |
| Admiral | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular BEATYA ONLINE, S.A. | Primer depósito desde 10 €: bono del 100 % hasta 150 € y freebet de 10 € para deportes, con cuota mínima habitual 1,20; solo se devuelve la ganancia neta |
| ZEbet | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA | 100 % del siguiente depósito hasta 100 € extra, condicionado a cuenta abierta al menos 30 días y verificación documental |
| Paf | Licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida»; titular PAF GAMES, SA | El nuevo usuario elige entre 20 € en freebets o un bono de depósito del 100 % |
La tabla es una referencia, no un ranking. Una columna que repitiera «hasta 200 €» en seis filas no informaría de nada; por eso se ha mantenido la forma del incentivo y la cifra concreta solo cuando el operador la publica en términos visibles. El lector que quiera profundizar abre cada fila y contrasta con la web del operador, porque una oferta cambia de redacción cada temporada y la cifra exacta puede haber variado.
Quién se ajusta a cada perfil de apostante
Una misma oferta no le sirve igual a un apostante que deposita 10 € por probar y a uno que mueve 200 € al mes. Con esa idea, la comparativa se reordena en tres perfiles.
El apostante que prueba de forma esporádica se entiende mejor con una freebet de saldo reducido, como la de DAZN Bet con primera apuesta de 5 €, o con un bono sin depósito del estilo Jokerbet. El coste de equivocarse es bajo y el ciclo se cierra rápido. El apostante regular, que deposita con frecuencia y acepta el rollover porque le va a dar tiempo a cumplirlo, mira al bono que duplica el primer ingreso con un rollover legible, como el de Sportium, Admiral o ZEbet, y a una freebet complementaria con caducidad amplia. El apostante que llega con una primera apuesta fuerte mira a los reembolsos, como los de William Hill y 888sport, porque le cubren el escenario de perder la primera jugada con un stake alto.
Las tres categorías se solapan: un mismo usuario puede probar una casa con una freebet pequeña y, si el resto de mercados le convence, abrir otra cuenta en una casa con mejor bono. Esa movilidad forma parte del mercado, y la ley española la permite con verificación documental completa cada vez.
Fundamentos: cómo funciona realmente un mercado de apuestas
El precio, la cuota y el margen que la casa se lleva
Cada selección en un mercado de apuestas lleva una cuota, que en España se publica en formato decimal con coma: 1,85, 2,40, 3,50. La cuota es el inverso de la probabilidad implícita que la casa asigna al resultado, ajustada por el margen. Cuando un partido tiene dos salidas equilibradas — gana local o gana visitante — y la casa publica 1,90 / 1,90, el cálculo es directo: payout share = 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) = 0,9524, margen = 1 − 0,9524 = 0,0476, es decir, 4,76 %. Eso significa que, de cada euro apostado a ese mercado, la casa devuelve aproximadamente 95 céntimos en premios y se queda 4,05 céntimos. En mercados de tres resultados como el 1X2 del fútbol, el margen típico se mueve entre el 5 % y el 8 %, y en mercados secundarios — córners, tarjetas, jugador marca gol — puede superar el 10 %.

El margen de la casa está dentro de cada cuota. No es un coste aparte ni una comisión visible. Es la diferencia entre lo que los apostantes arriesgan y lo que la casa paga. Por eso una freebet jugada en mercados de margen alto vale menos que la misma freebet jugada en mercados de margen bajo, y por eso el consejo clásico de apostar a cuotas no demasiado cortas y no demasiado largas no es un capricho: busca el equilibrio entre payout share y varianza.
Apuesta simple, combinada y de sistema
Una apuesta simple cubre una selección. El retorno, si gana, es stake × cuota. Una combinada multiplica las cuotas: tres selecciones a 1,80, 2,10 y 1,95 dan una cuota combinada de 1,80 × 2,10 × 1,95 = 7,37. Una apuesta de 10 € devuelve, si gana, 73,70 € brutos. La combinada paga mucho más por euro arriesgado, pero la probabilidad de acertar las tres selecciones cae en cadena, y el margen acumulado de las tres cuotas se multiplica también: si cada selección tenía un margen del 6 %, la combinada tiene un margen efectivo cercano al 19 %. Las casas ofrecen este formato porque es rentable.
Una apuesta de sistema cubre combinaciones parciales: varios pronósticos y se cobra si un subconjunto acierta. Tiene coste más alto porque juega varias combinaciones a la vez, pero reduce la exigencia de acertar todo. En algunas casas las apuestas de sistema no cuentan para liberar bonos; en otras cuentan parcialmente. El detalle está siempre en los términos del operador.
Apuesta en directo y cash out
La apuesta en directo se coloca mientras el evento ocurre. La cuota se mueve segundo a segundo, y la casa publica reglas concretas sobre qué mercados abre, con qué suspensión y a partir de qué información. La normativa española limita la cantidad apostable en directo al saldo que el apostante tenía en su cuenta al iniciarse el evento — un tope vinculado al saldo previo, no al depósito. Eso significa que un apostante que recarga durante un partido para cubrir una cuota que le gusta verá el saldo ampliado solo en mercados anticipados, no en el directo del evento ya empezado. La regla existe para evitar inyecciones de última hora; entenderla es la diferencia entre frustrarse y aceptar el funcionamiento del mercado.
El cash out no es una condición legal, sino una función que cada operador decide ofrecer. Permite cerrar una apuesta antes de que se resuelva el evento, recuperando una cantidad menor a la ganancia potencial si la apuesta va bien, o limitando la pérdida si va mal. La cifra que la casa ofrece cambia en tiempo real según el marcador y el tiempo restante. El cash out acelera decisiones que el mercado iba a tomar más despacio; al apostante le cobra una parte del valor esperado por hacerlo.
Normativa: qué dice la ley y qué ha cambiado en 2026
Licencia general, licencia singular y por qué son dos cosas distintas
Una casa de apuestas que opera en España bajo la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, necesita una licencia general «Apuestas», con validez de diez años y renovable, más una licencia singular por cada tipo de juego que ofrezca. Para apuestas deportivas de contrapartida — el formato en el que la casa es la contraparte y el premio es el stake multiplicado por un coeficiente fijado de antemano — la licencia singular específica es «Apuestas deportivas de contrapartida», con validez de uno a cinco años. Una casa puede tener la general y no tener la singular deportiva, y entonces no puede operar ese producto. Perder la general invalida las singulares asociadas. El sistema está diseñado para que un operador no acumule derechos sin control.

Quien concede las licencias es la DGOJ, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. La consulta es directa: el Registro General de la DGOJ, accesible en la web de ordenación del juego, lista cada operador con sus licencias, su titular y los dominios asociados. Una casa que sirve a residentes españoles debe hacerlo desde un dominio .es; ese dominio es tratado por la propia DGOJ como la señal de un operador autorizado. Una marca que opera desde un .com o un dominio de otro país queda fuera del sistema regulado español, aunque su dueño comparta oficina en Madrid.
El Decreto de publicidad y la sentencia 527/2024
El Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego, regula la publicidad del juego en España: restringe la emisión en TV y radio a la franja de 01:00 a 05:00, prohíbe que las marcas aparezcan en equipaciones, prohíbe el patrocinio de eventos dirigidos a menores y prohíbe sugerir que una oferta es gratuita cuando tiene condiciones. La parte que más afectaba a las bienvenidas era su artículo 13, que prohibía las promociones a nuevos clientes. La sentencia 527/2024, de 2 de abril, del Tribunal Supremo, anuló los apartados 13.1 y 13.3 del precepto, junto con los artículos 15, 23.1, 25.3 y 26.2-26.3. La consecuencia práctica es que ya no existe una prohibición general de bonos de bienvenida para nuevos clientes.
El resto del artículo 13 sigue vigente y marca las condiciones operativas: no se puede sugerir que una oferta es gratuita cuando no lo es; las promociones no pueden llegar a personas autoexcluidas o señaladas como de riesgo; no pueden basarse en testimonios de ganadores previos ni sugerir que el juego es una vía de éxito por habilidad; los términos — depósito mínimo, rollover, plazos, tipo de saldo — deben estar disponibles antes del registro y durante el uso. Las promociones de fidelidad no pueden alterar el retorno del juego ni bloquear la retirada de saldos de dinero real. No hay promociones personalizadas durante los 30 días posteriores a una subida del límite de depósito.
Algunas casas siguen explicando en su web que el decreto prohíbe el bono de bienvenida, sin distinguir qué apartados fueron anulados. Conviene leer esa clase de afirmaciones con cuidado: una cosa es que la casa haya decidido no ofrecer bono, y otra muy distinta es que la ley se lo impida en abstracto.
Límites de depósito y juego seguro
El Real Decreto 176/2023 y el Real Decreto 1614/2011 fijan los límites de depósito que un operador puede permitir: como máximo 600 € diarios, 1.500 € semanales y 3.000 € mensuales. Los operadores pueden aplicar topes más bajos, pero no más altos. Bajar el límite se aplica de inmediato. Subirlo o eliminarlo exige superar el test de juego más seguro del DGOJ y no haber mostrado comportamiento de riesgo en los tres meses previos; el cambio tarda hasta tres días en hacerse efectivo, y no puede solicitarse una nueva subida hasta pasados tres meses desde la anterior.
El Real Decreto 520/2026 introduce límites conjuntos entre operadores — 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € cada cuatro semanas —, pero su entrada en vigor está prevista para alrededor del 25 de marzo de 2027. Hasta entonces, los límites son los del decreto de 2011. Conviene no confundir ambos regímenes.
Autoprohibición y registro de interdicciones
El RGIAJ, Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, es el registro nacional de personas que no pueden jugar en operadores con licencia DGOJ. La inscripción puede hacerse en cualquier operador o a través de la web de ordenación del juego. Una vez inscrito, el operador suspende la cuenta, bloquea depósitos y apuestas, deja intacta la posibilidad de retirar saldo, y se abstiene de enviar comunicaciones comerciales. La cancelación voluntaria exige esperar al menos seis meses. El operador tiene obligación de detectar suplantaciones y suspender cuentas coincidentes con alguien inscrito en el RGIAJ.
Una persona inscrita en el RGIAJ está excluida de cualquier bono o promoción, por el artículo 13 del decreto. Un operador que ofreciera algo así a una persona autoexcluida estaría infringiendo la norma. La verificación de identidad previa al registro, exigida por la ley, es la herramienta que permite cruzar los datos.
Impuestos: lo que paga la casa y lo que declara el apostante
El impuesto sobre actividades de juego grava a la casa, no al apostante. El tipo general es el 20 % del beneficio neto (apuestas menos premios) en apuestas de contrapartida, cruzadas y mutuas, y el 22 % del ingreso bruto en apuestas del Estado (la Quiniela y similares). Los operadores residentes y realmente establecidos en Ceuta o Melilla tributan al 10 %, razón por la que varios grupos internacionales canalizan sus licencias españolas a través de entidades con domicilio en Ceuta.
El apostante tributa las ganancias en el IRPF como ganancias patrimoniales, integradas en la base general. Las pérdidas del año solo se compensan hasta el límite de las ganancias del mismo año y no se arrastran a ejercicios siguientes. El umbral de declaración no es fijo para todos los casos — depende de las circunstancias personales del contribuyente —, por lo que la recomendación prudente es consultar con un asesor fiscal y no aplicar una cifra universal.
Salvaguardas: cómo jugar sin perder el control
Test de juego más seguro y perfil de riesgo
El test de juego más seguro es la prueba que el DGOJ pone a disposición de los apostantes para detectar conducta de riesgo. Quien pide subir su límite de depósito debe pasarlo, y debe haber transcurrido al menos tres meses desde la última subida sin que se hayan activado indicadores de riesgo. Los indicadores objetivos que un operador debe vigilar incluyen, entre otros, cambios bruscos en el patrón de juego, intentos de apuesta durante autoexclusión, y la condición de «participante intensivo»: pérdidas netas semanales superiores a 600 € durante tres semanas seguidas, o a 200 € para jóvenes de 25 años o menos. Cuando un operador activa la marca de riesgo sobre un usuario, ese usuario deja de recibir promociones y comunicaciones comerciales, pierde el servicio de cliente privilegiado y solo puede pagar con medios nominales, no con tarjeta de crédito.
Herramientas de autocontrol en el operador
Cada operador con licencia debe ofrecer a sus clientes herramientas de autocontrol: límites de depósito, límites de pérdida, límites de tiempo de sesión, pausas temporales, autoexclusión a nivel de operador y acceso a la autoexclusión nacional del RGIAJ. La autoexclusión nacional tiene efectos cruzados en todos los operadores con licencia DGOJ; la autoexclusión particular solo afecta a la casa que la concede. Las pausas temporales suelen ser de 24 horas a 30 días; las autoexclusiones locales, de seis meses en adelante.
Un usuario que detecta que está apostando más tiempo o más dinero del que quería tiene a su alcance inmediato el historial de juego de su cuenta, los límites de depósito y la autoexclusión. La ley obliga a entregar, en las 24 horas siguientes al registro, información sobre el juego, sus riesgos y la política de juego seguro del operador. Esa información no siempre se lee; debería leerse.
Dónde pedir ayuda
Hay tres puertas para pedir ayuda cuando el juego deja de ser una diversión. La primera es el operador: todos los operadores con licencia DGOJ enlazan a mecanismos de autoexclusión y, en muchos casos, a asociaciones de ayuda. La segunda es el Registro de la DGOJ en ordenacionjuego.es, donde se solicita la autoexclusión nacional y donde se accede a información sobre juego seguro. La tercera es FEJAR, la Federación Española de Jugadores de Rehabilitación, con presencia online y teléfono gratuito. El coste de pedir ayuda antes de que el problema escale es siempre menor que el de hacerlo después.
Las diez casas en detalle
Casino Gran Madrid
Casino Gran Madrid opera con licencia general «Apuestas» y licencia singular «Apuestas deportivas de contrapartida», cuyo titular es ESGAMING, SAU. La marca se gestiona desde el dominio asociado por la DGOJ a un operador autorizado, y la app declara en su ficha que opera con arreglo a la Ley 13/2011, admite solo mayores de 18 años y remite a FEJAR y al RGIAJ para quien tenga problemas con el juego.
Sobre el incentivo de bienvenida en apuestas deportivas, la casa no publica una oferta diferenciada en la información consultada. Eso no significa que no exista; significa que la página de términos de la casa o su sección de promociones es el lugar donde debe consultarse antes de registrarse, porque las cifras se actualizan por temporadas. Quien busque Casino Gran Madrid debe mirar más allá de la app: la marca viene del casino presencial y la oferta online no siempre replica el escaparate de las casas 100 % digitales.
El perfil de usuario al que encaja es el apostante que prioriza el origen del operador y la supervisión presencial del grupo. La marca tiene detrás un casino físico con años de operación en la Comunidad de Madrid, y esa trayectoria se traduce en una política de verificación exigente y en una cobertura de mercados más conservadora que las casas con origen puramente digital.
DAZN Bet
DAZN Bet, gestionado por DAZN Bet bajo licencia DGOJ con titular DZBT Deportes, S.A., plantea una de las bienvenidas más pequeñas del mercado y, por eso mismo, una de las más fáciles de evaluar. El depósito mínimo es de 5 €, la primera apuesta es de 5 € a cuota 1,50 y la freebet que se entrega equivale a la primera apuesta, con un tope de 200 €. La freebet caduca a los siete días de su abono y no es retirable como saldo, aunque las ganancias que genere sí pueden retirarse.
El coste implícito de la oferta es bajo: el apostante arriesga 5 € a cuota 1,50, y si pierde ha perdido solo esos 5 €. Si gana, recibe una freebet cuyo valor esperado, sobre un mercado de dos resultados equilibrados, se mueve en la franja del 40-55 % del nominal. El atractivo no es la cifra del bono, sino la facilidad de cumplimiento y la posibilidad de probar la casa con una inversión inicial muy reducida.
DAZN Bet encaja con el apostante que llega por el ecosistema audiovisual del grupo y quiere probar sin atarse. No es la casa para quien busque un bono agresivo con el primer depósito, pero es una entrada limpia para quien compara antes de comprometerse.
Casumo
Casumo, con titular CASUMO SPAIN, PLC, presenta en su ficha de app la declaración de licencia DGOJ y la remisión a FEJAR y al teléfono 900 200 225 para ayuda por problemas de juego. La calificación 18+ de la ficha deja claro que no admite registros de menores. La información consultada no cifra el bono de bienvenida en apuestas deportivas en la ficha, por lo que la cifra concreta debe consultarse en la sección de promociones de la web antes de decidirse.
El perfil de Casumo es el de una casa con origen nórdico y tradición de casino. Su oferta online en España se apoya en una plataforma con experiencia internacional, y eso se nota en la variedad de mercados y en la presencia de tragaperras y juegos de casino dentro del mismo operador. Para el apostante deportivo es una casa con catálogo amplio pero sin una bienvenida agresiva destacada en la información consultada.
Versus
Versus opera en España bajo licencia, con titular VERSUS ONLINE, SA, y la app exige mayoría de edad para registrarse. La marca tiene una de las ofertas más conocidas entre los apostantes españoles de fútbol y una cuota competitiva en partidos de LaLiga. En la información consultada la ficha de la app no concreta el importe del bono de bienvenida deportivo, así que conviene revisar la sección correspondiente antes de evaluar el incentivo.
El perfil es el de una casa orientada al fútbol español y a mercados deplayer props europeos. Versus no es la casa con el bono más grande ni con la freebet más larga; es una casa donde la consistencia de cuotas y la profundidad de mercados compensan una bienvenida menos espectacular.
William Hill
William Hill, con titular WHG Ceuta, S.A., es una de las marcas más reconocibles del mercado regulado español y mantiene una de las bienvenidas más legibles. La oferta para nuevos usuarios es un reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta con dinero real pierde. La devolución es en forma de freebet, no de dinero, con la mecánica habitual: saldo aparte, no retirable, con caducidad. La promoción se publica solo para nuevos usuarios elegibles residentes en España.
El coste real de la oferta es asimétrico: el apostante solo gana algo si pierde. Si gana, paga su cuota al mercado y no recibe nada extra. Si pierde, recibe una freebet que vale entre el 40 % y el 55 % de su nominal. Para un perfil que juega una primera apuesta a cuota media con intención de cubrirse, el reembolso tiene sentido; para quien busca valor desde la primera apuesta, la casa ofrece además mercados con Crear#MiApuesta (su bet builder) y Crear#MiApuesta EXTRA, con boosts de hasta el 50 % en la cuota de la combinada seleccionada por el usuario.
Sportium
Sportium, con titular SPORTIUM APUESTAS DIGITAL, SA, presenta una oferta de hasta 200 € que se desglosa en la duplicación del primer depósito y la repetición del esquema con un segundo depósito. Las freebets de la casa caducan a los siete días de su abono, solo sirven para apuestas deportivas y no son retirables como saldo. Los límites de depósito de Sportium son de 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes; subirlos exige superar el test de juego más seguro y no haber mostrado comportamiento de riesgo en los tres meses previos, exactamente lo que la ley marca como máximo.
Sportium encaja con el apostante regular que deposita con frecuencia y acepta mover el rollover en varios días. La oferta se evalúa mejor cuando se compara el tiempo disponible para liberar el bono, los mercados que cuentan y el saldo de freebet disponible. La casa publica los términos completos en su web, y eso es una ventaja frente a operadores cuya letra pequeña está enterrada.
Jokerbet
Jokerbet, con titular VERAMATIC ONLINE, SA, presenta un bono de bienvenida del 200 % extra sobre el saldo y un bono de 30 € sin depósito por registrarse. La cifra del 200 % es llamativa, pero la información consultada no detalla el rollover, lo que obliga a leer los términos específicos antes de aceptar. Un bono del 200 % sin rollover legible no es, por definición, mejor que un bono del 100 % con rollover conocido.
El perfil encaja con el apostante que quiere probar sin depósito previo, ya que los 30 € sin depósito permiten abrir cuenta y verificar antes de mover dinero propio. El coste potencial es alto si el rollover resulta elevado, pero el coste de entrada es cero.
Admiral
Admiral, con titular BEATYA ONLINE, S.A., plantea una promoción combinada. Un primer depósito desde 10 € activa un bono del 100 % hasta 150 € y una freebet de 10 € válida para cualquier evento deportivo. La cuota mínima habitual de la freebet es 1,20 y solo se cobra la ganancia neta si gana. La casa ofrece además Profit Boost (un porcentaje sobre la ganancia), Odds Boost (mejora de cuota) y la freebet como tercer pilar.
El coste de la freebet de Admiral está en la parte baja del mercado por dos razones: el nominal es bajo (10 €) y la cuota mínima es baja (1,20), lo que reduce el margen que el apostante puede capturar. El valor esperado de esa freebet, sobre un mercado de dos resultados equilibrados, se sitúa en el rango del 40-50 % de su importe. Es una oferta modesta pero limpia.
ZEbet
ZEbet, con titular ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA, ofrece un bono de bienvenida del 100 % del siguiente depósito hasta 100 € extra, condicionado a que la cuenta lleve al menos 30 días abierta y esté verificada documentalmente. La condición de los 30 días elimina la posibilidad de abrir cuenta, depositar, cobrar el bono y cerrar: el apostante debe comprometerse a una actividad sostenida antes de recibir el incentivo. Eso filtra el perfil hacia el apostante regular.
El coste implícito depende del rollover, que la casa publica en su web. La verificación documental, además, implica enviar documento de identidad y prueba de residencia, algo que todas las casas con licencia DGOJ terminan exigiendo, aunque no siempre al registrarse.
Paf
Paf, con titular PAF GAMES, SA, ofrece al nuevo usuario la posibilidad de elegir entre dos bienvenidas: 20 € en freebets o un bono de depósito del 100 %. La elección permite ajustar el incentivo al perfil: el apostante que prueba prefiere freebets pequeñas con caducidad definida; el que va a depositar prefiere el saldo extra. La casa, de origen nórdico, opera en España dentro del marco DGOJ y desde un dominio autorizado.
El coste de la freebet de 20 € se sitúa en el rango habitual del 40-55 % del nominal sobre mercados de margen estándar. El bono de depósito tiene un rollover que la casa publica en sus términos. La elección inicial no es definitiva: si la freebet no genera nada, el apostante puede decidir, en una segunda promoción, cambiar al formato de bono con depósito.
Cálculo sobre una freebet: el valor esperado, no el nominal
Una freebet no es un regalo de su importe nominal. Su valor se calcula sobre la cuota a la que se juega y el margen que el mercado lleva dentro. Tomando el caso simple de un mercado de dos resultados a cuota 1,90 / 1,90 — un ejemplo elegido por su equilibrio, no por ser una cotización real — el payout share es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) = 0,9524, y el margen del mercado es 4,76 %. Sobre una freebet de importe F sin devolución del stake, el valor esperado por euro recibido es F × (cuota − 1) ÷ cuota × payout share.
Para una freebet de 10 € jugada a cuota 1,90 con payout share 0,9524, el cálculo es 10 × 0,90 ÷ 1,90 × 0,9524 ≈ 4,52 €. Es decir, la freebet vale alrededor del 45 % de su nominal en condiciones favorables y son los market-data los que introducen esta cifra. La horquilla razonable del valor esperado sobre mercados de dos resultados equilibrados se mueve entre el 40 % y el 55 % del nominal, según el margen real del mercado concreto y la cuota elegida.
Si la cuota sube, el porcentaje capturado también: una freebet jugada a cuota 2,50 sobre el mismo mercado captura una proporción mayor del nominal, porque la cuota crece más rápido que el payout share cae. Si la cuota baja, el porcentaje cae. Sobre mercados de tres resultados con márgenes del 6-8 %, el valor esperado baja al 35-45 % del nominal. Sobre combinadas, depende casi por completo de la probabilidad real de acertar las selecciones, y la estimación deja de ser fiable.
La consecuencia práctica es directa. Una freebet de 200 € nunca vale 200 €, ni siquiera en el mejor mercado disponible. Quien compara bienvenidas sumando cifras nominales está comparando peras con manzanas. El valor real se mira en una banda: entre el 40 % y el 55 % del nominal, condicionado al mercado y a la cuota.
Preguntas frecuentes
¿Pueden las casas con licencia ofrecer bonos de bienvenida tras la sentencia del Tribunal Supremo?
Sí. La sentencia 527/2024, de 2 de abril, del Tribunal Supremo anuló los apartados 13.1 y 13.3 del Real Decreto 958/2020, que prohibían las promociones a nuevos clientes. La prohibición general ya no existe, pero el resto del artículo 13 sigue vigente: no se puede sugerir que una oferta es gratuita cuando no lo es, los términos deben publicarse antes del registro y no se puede promocionar a personas inscritas en el RGIAJ o marcadas como de riesgo. Algunas casas siguen explicando que el decreto lo prohíbe, sin distinguir qué apartados cayeron: esa explicación debe leerse con cuidado.
¿Qué significan el rollover y la cuota mínima en una oferta de bienvenida?
El rollover es el número de veces que hay que mover el saldo de bono antes de poder retirarlo, y la cuota mínima es la cuota más baja a la que cuentan las apuestas para liberar ese bono. Un rollover de 6 veces sobre un bono de 100 € exige 600 € de apuestas; si cada apuesta se hace a cuota 1,50 y la casa acepta esa cuota como mínima, el coste implícito del rollover es el margen que el mercado lleva dentro en cada apuesta. Una cuota mínima baja exige mercados más conservadores; una alta exige mercados más osados. En ambas el margen del libro se cobra.
¿Por qué en una apuesta gratuita no se devuelve el importe de la apuesta junto con la ganancia?
Porque la freebet es saldo de la casa, no saldo del apostante. Si se devolviera el stake junto con la ganancia, el valor esperado de la freebet se acercaría a su nominal y el incentivo dejaría de ser rentable para el operador. La mecánica habitual es devolver solo la ganancia neta (stake × (cuota − 1)), lo que fija el valor esperado de la freebet en una banda del 40-55 % del nominal sobre mercados equilibrados. Es la estructura del producto, no un defecto, y por eso la letra pequeña lo dice sin adornarlo.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene licencia de la DGOJ?
La consulta directa es el Registro General de la DGOJ en la web de ordenación del juego. Ahí se busca por nombre del operador o por dominio, y se obtiene el listado de licencias generales y singulares que tiene concedidas, con los dominios asociados. Un operador con licencia sirve a residentes españoles desde un dominio .es, así que ese dominio es la primera señal. La licencia debe ser general «Apuestas» y, para apuestas deportivas de contrapartida, también la singular específica. Una marca sin entrada en ese registro, aunque tenga oficina en Madrid, queda fuera del sistema regulado.
¿Tributan en el IRPF las ganancias de las apuestas deportivas?
Sí, como ganancias patrimoniales integradas en la base general del IRPF, con arreglo a la Ley 35/2006. Las pérdidas del año se compensan solo con ganancias del mismo año, sin arrastre a ejercicios siguientes. La obligación de declarar depende de las circunstancias personales del contribuyente — no hay una cifra universal por debajo de la cual no se declare —, por lo que la recomendación prudente es consultar con un asesor fiscal antes de presentar la declaración, sobre todo si se han combinado depósitos, retiradas y bonos en varias casas.
¿Qué límites de depósito se aplican hoy en una casa con licencia en España?
Los límites legales vigentes, fijados por el Real Decreto 1614/2011, son los ya citados (600 € diarios, 1.500 € semanales y 3.000 € mensuales). Cada operador puede aplicar topes más bajos, pero no más altos. Bajar el límite se aplica de inmediato; subirlo exige pasar el test de juego más seguro del DGOJ y esperar tres meses entre subidas. Los límites conjuntos entre operadores previstos por el Real Decreto 520/2026 (700 € al día, 1.750 € a la semana, 3.300 € por cuatro semanas) están anunciados para alrededor del 25 de marzo de 2027 y aún no están en vigor.
Bonos y promociones – Casas de apuestas
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